No me alivia verte desparramado, arrimado a mi nido, a mi ventana.
No me alivia verte revoloteando mi silencio,
amarrado a mi andamio que sólo asoma al vacío,
amarrado a mi andamio que sólo asoma al vacío,
Acurrucado al abismo;
Arrojado ante mí, desamparado.
No me alivia amarte tan callada,
Tan inerme,
Tan tajante.
No me basta éste que hay aquí ahora,
No me alcanza ni me llena.
No me basta.
Imaginé kilómetros de versos,
Bibliotecas inmensas,
Infinitas playas de verbos
Y nada,
Nada de aquello
Alcanza.
En este sitio que habito hay un silencio
Impenetrable
Inmenso
Inalcanzable
Tal vez jamás lo habite nadie más que mi sombra;
Mi mente: cierto cielo y cierto infierno que se asoman a mí,
Junto a mí,
Detrás de mí,
A mi lado:
Corriendo
Nadando
Caminando
Entre miserias
Entre muertos y olvidos
Entre tantos y tantos llantos no llorados nunca,
llantos abandonados.
Comentarios
Publicar un comentario